En resumen: el fichaje es el acto de registrar, en un momento preciso y con sello de tiempo, la llegada o la salida de una persona. En formación, materializa la presencia del alumno al inicio y al final de la sesión. A diferencia del control de asistencia con firma, el fichaje por sí solo no produce una firma: para los financiadores de la formación, debe completarse con una prueba firmada con valor legal.
El fichaje designa el registro de la llegada o la salida de una persona en un momento dado. El término procede del mundo laboral, donde los empleados fichan en un reloj de fichar o un lector de tarjetas. En formación, adopta formas más ligeras: un código QR escaneado en el aula, una tarjeta NFC acercada a un lector o un enlace de firma recibido por email.
Cada fichaje produce un registro con sello de tiempo: quién, dónde, cuándo. Ese registro alimenta el seguimiento de asistencia y, una vez consolidado, la asiduidad del alumno.
En los tres casos, los retrasos y las salidas anticipadas se detectan automáticamente, sin que el formador lleve la cuenta.
No por sí solo. Los organismos financiadores esperan hojas de asistencia nominativas y firmadas, generalmente por media jornada, no un registro bruto de fichajes. Un informe de fichaje prueba un paso; no certifica la participación en una acción formativa.
Por eso los organismos de formación combinan el fichaje con la firma de asistencia: una firma electrónica conforme al reglamento eIDAS tiene el mismo valor jurídico que una manuscrita y es aceptada por los financiadores.
Con Edusign, cada fichaje es una firma: código QR, tarjeta NFC o enlace por email recogen una firma con sello de tiempo y certificada, vinculada a la sesión y a la identidad del firmante. La hoja de asistencia se genera automáticamente en el formato esperado por los financiadores y se archiva en un cofre electrónico seguro. Descubra la solución de asistencia de Edusign.
El fichaje registra un paso: una llegada o una salida, con sello de tiempo. El control de asistencia añade una firma: el alumno acredita personalmente su presencia, lo que da a la prueba valor legal. Esa firma es la que los financiadores de la formación exigen en las hojas de asistencia.
No. Los organismos financiadores esperan hojas de asistencia nominativas, firmadas por media jornada por los alumnos y el formador. Un registro de fichajes prueba un paso, no la participación en una acción formativa. La solución: combinar el fichaje con una firma electrónica conforme eIDAS, que tiene el mismo valor jurídico que una manuscrita.
Dominan tres modalidades: el código QR proyectado en el aula, renovado cada cinco segundos para impedir la firma a distancia; la tarjeta NFC, adecuada para talleres y centros multisede, que funciona incluso sin conexión; y el enlace de firma enviado por email para las sesiones a distancia. Todas producen un registro con sello de tiempo vinculado a la sesión.
Sí. Durante una sesión por videoconferencia, el alumno recibe un enlace de firma por email o vía Zoom, Microsoft Teams o Google Meet, y firma desde su navegador sin instalación. La prueba con sello de tiempo se archiva automáticamente y cumple los requisitos de los financiadores para la formación a distancia.
El fichaje es un gesto instantáneo; el seguimiento de asistencia es el proceso completo que organiza esos gestos en el tiempo: control de retrasos y ausencias, consolidación por sesión y grupo, archivo de las pruebas. El fichaje alimenta el seguimiento, que a su vez produce el indicador de asiduidad.