La firma electrónica se ha convertido en una práctica ineludible en la gestión diaria de las organizaciones, y el sector de la formación no es una excepción. Pero una pregunta esencial sigue en pie: ¿son todas las firmas electrónicas iguales? ¿La firma que utilizas para validar un simple acuse de recibo tiene el mismo valor jurídico que la que se coloca en un convenio de formación que compromete miles de euros? La respuesta es no.
La falta de claridad sobre los diferentes niveles de seguridad puede exponer a los organismos de formación a riesgos en caso de litigio. Afortunadamente, el reglamento eIDAS ha puesto orden en este universo. Este artículo tiene como objetivo desmitificar los tres niveles de firma – simple, avanzada, y cualificada – y proporcionarte una guía práctica para elegir el nivel adecuado para cada documento de formación que gestiones.
El reglamento eIDAS, el marco de confianza para la firma electrónica en Europa
Para comprender los diferentes niveles de firma, primero es necesario conocer el marco que los define: el reglamento eIDAS (Electronic Identification And Trust Services). Se trata de la normativa europea que armoniza y estandariza las reglas en materia de identificación electrónica y servicios de confianza dentro de la Unión Europea. Es este texto el que da una base jurídica clara y sólida a la firma electrónica. Su principio fundamental es el de la no discriminación: un documento no puede ser rechazado en un tribunal solo por el hecho de estar en formato electrónico. Para garantizar la seguridad y la confianza, este reglamento ha definido tres niveles crecientes de fiabilidad para la firma electrónica.
Comprender los 3 niveles de firma electrónica
Cada nivel corresponde a un grado de seguridad y a exigencias de identificación del firmante cada vez más estrictas.
La firma electrónica simple (SES): la más común
La Firma Electrónica Simple es el primer nivel y el más extendido. No impone exigencias normativas estrictas sobre el método de verificación de la identidad del firmante. La acción de marcar una casilla « Acepto », de dibujar su firma en una pantalla o de validarla a través de un enlace de correo electrónico es un ejemplo perfecto. Su valor jurídico se basa entonces enteramente en la calidad del expediente de prueba proporcionado por la plataforma de firma, que debe rastrear todo el proceso (direcciones IP, marca de tiempo de las acciones, etc.). Es ideal para documentos de bajo riesgo jurídico, como la validación de un reglamento interno o de un presupuesto simple.
La firma electrónica avanzada (SEA): el equilibrio perfecto entre seguridad y simplicidad
La Firma Electrónica Avanzada ofrece un nivel de seguridad y de reconocimiento claramente superior. Para ser calificada de « avanzada », debe cumplir cuatro criterios estrictos: estar vinculada al firmante de manera unívoca, permitir identificarlo formalmente, ser creada a través de medios bajo su control exclusivo (como su teléfono móvil), y garantizar que el documento no ha sido modificado después de la firma.
Por lo tanto, requiere un proceso de verificación de identidad más robusto, generalmente a través de un código de un solo uso enviado por SMS. Es el estándar para la mayoría de los contratos comerciales y es perfectamente adecuada para convenios de formación, contratos de aprendizaje y otros documentos vinculantes.
La firma electrónica cualificada (SEQ): el equivalente estricto de la firma manuscrita
La Firma Electrónica Cualificada es el nivel de seguridad máximo. Es una firma avanzada, pero que además se basa en un certificado cualificado entregado después de una verificación de identidad muy rigurosa (a menudo cara a cara o a través de un proceso de vídeo validado) y que se crea con la ayuda de un dispositivo de creación de firma específico. Su estatus es particular: es legalmente el equivalente estricto de una firma manuscrita en toda la Unión Europea. Debido a su complejidad y coste, está reservada para actos de muy alto riesgo, como los actos notariales o las respuestas a ciertas licitaciones públicas, y rara vez es necesaria para las necesidades corrientes de un organismo de formación.
La guía práctica: ¿qué nivel de firma para qué documento de formación?
La elección del nivel de firma adecuado depende, por tanto, del nivel de riesgo y de la importancia del documento.
- Para tus convenios de formación, contratos con las empresas o las OPCO, y contratos de aprendizaje, la Firma Electrónica Avanzada (SEA) es la más recomendada. Aporta la seguridad jurídica más robusta para estos documentos que comprometen financieramente a tu organismo.
- Para tus hojas de asistencia digitales, la Firma Electrónica Simple (SES) es la más adecuada y ampliamente suficiente. Su validez se ve reforzada por un conjunto de pruebas recogidas por la herramienta (marca de tiempo precisa, dirección IP, registros de conexión…), lo que la hace totalmente fiable para el seguimiento de la asistencia.
- Para tus certificados de finalización de formación y certificados de realización, la firma del organismo (a menudo la del director) puede ser de nivel Simple o Avanzado para garantizar la autenticidad e integridad del documento que entregas.
- Finalmente, para los documentos internos como el reglamento interno o una carta informática, la SES es perfectamente apropiada para atestiguar la lectura y la aceptación por parte del estudiante o el empleado.
Cómo Edusign garantiza la seguridad y el cumplimiento de tus firmas
La solución de firma electrónica Edusign ha sido diseñada en total conformidad con el reglamento eIDAS, para garantizar la legalidad y la seguridad de todas tus firmas. Uno de los pilares de nuestra solución es la generación sistemática de un expediente de prueba completo e infalsificable para cada firma, incluso simple. Este documento, que es un verdadero registro de auditoría, rastrea cada etapa del proceso y confiere un máximo valor probatorio a tus documentos en caso de litigio.
Al integrar mecanismos de verificación de identidad simples y robustos como el código de un solo uso (OTP) por correo electrónico o SMS, nuestra solución ofrece un nivel de seguridad que se acerca a la firma avanzada, proporcionando así el equilibrio perfecto entre simplicidad de uso y seguridad para todos tus documentos de formación.
Conclusión: firma con total confianza eligiendo el nivel de seguridad adecuado
La elección del nivel de firma electrónica adecuado no es un simple detalle técnico, sino una decisión estratégica que contribuye a la gestión de riesgos y al cumplimiento de tu organismo de formación. Para la gran mayoría de tus necesidades, un equilibrio entre la Firma Electrónica Simple, cuando está enriquecida con un sólido expediente de prueba, y la Firma Electrónica Avanzada para tus contratos más vinculantes, es la combinación ganadora. Comprender estos niveles te permite digitalizar tus procesos con total confianza, con la certeza del valor jurídico de tus documentos.
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